
Educación cachorros
(inicial)
En esta etapa inicial, lo que menos necesita tu perro es la obediencia. Deja las chuches de lado y dedica un poco de tiempo en aprender, comprender sus necesidades y aportar todo lo necesario para que crezca seguro.
¡Tienes una oportunidad de oro para hacer de tu perro un compañero ideal de vida!
Tal como con ocurre con los niños, esta es la etapa más importante de todas(*). Debes entender que iniciar una relación con una base sólida de normas, comunicación y límites, permitirá educar más fácil, además te enseñaré a conocer correctamente cómo cubrir sus necesidades básicas: ALIMENTACIÓN, DESCANSO, ACTIVIDAD FÍSICA (JUEGOS), SOCIALIZACIÓN.
Si es cierto, en internet y en las redes sociales se puede encontrar mucha información (correcta o nefasta) pero como siempre, aun siendo lo correcto hay técnicas aplicables para ciertas razas y para otras, no tanto. Mi consejo es que este periodo es muy corto, el ensayo y error te puede salir mal cuando “error” sea el resultado de aplicar de mala manera una o varias técnicas, además de las que te faltarán por enseñar por desconocimiento, como una socialización adecuada a cada tipo de estímulo en el periodo correcto.
Luego de esta etapa ya será más complicado que el cachorro modifique algunas conductas (sobretodo cuando activamos algunos instintos y comportamientos que no nos interesa mucho despertar). No llevar una línea de tiempo entendiendo las necesidades y aptitudes del perro según vaya pasando este primer año, puede traer a futuro ciertos problemas conductuales, tan comunes hoy en día.
En tan sólo cuatro sesiones, podrás ser capaz de entender a tu perro para luego, convertirte en el referente que él necesita y educarlo correctamente.
Luego de estas sesiones ¡Yo estaré cuando lo necesites, para guiarte por el camino adecuado! Además de contar con las valiosas sesiones de socialización, indispensables para los cachorros, además de contar con Bolo que tiene ya la suficiente experiencia enseñando límites claros y una correcta comunicación con los adultos.
*Un alto porcentaje de los casos que trabajo con perros adultos, se hubieran podido evitar si se hubieran trabajado desde cachorros: INSTINTOS, REACTIVIDAD, MIEDOS, INSEGURIDADES, MALA O ESCASA SOCIALIZACIÓN o ESTRÉS. Corregir estas conductas cuando ya están aprendidas y reforzadas, requerirá un esfuerzo mucho mayor por parte del guía y del perro.
